POEMAS

Lourdes Batista

DE "EN LA SOLEDAD DE MI CAMA"

Metus

 

Amanecí con tu nombre en mis labios,

las dudas asaltan, hieren,

me clavan sus garras en mi carne que sangra.

Fui tuya, fuiste mío,

en una entrega donde el destinatario no tenía dirección;

los besos se perdieron en el camino,

no registro el sabor de tus labios.

Fue nuestra primera vez,

y golosos comimos del maná de los abuelos,

te orillaste al manantial de la fuente de la vida

de la cual me diste a beber.

Llegamos los dos a un camino sin salida,

mi sexo te reclama, estoy perdida,

te busco, no encuentro nada,

sólo puedo ver mis manos vacías.

 

 

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Dios está agonizando,

lleva clavada una lanza

en sus brazos de fuego,

y se lleva consigo

la añeja melancolía.

Ese silencio de luz me susurra al oído

que volverás con la divina aurora

trayendo vivacidad a mi alma eclipsada

por la costumbre inveterada,

del debes hacer

no ser.

Quiero inventar contigo

un nuevo color,

una nueva definición del amor.

Te amo desde antes que existiéramos,

4,500 millones de años antes que tú y que yo

y que el astro dios.

 

Cuatro palabras

Qué término tan feo, qué palabra oscura. Ninguna mujer merece ser violada, maltratada, dañada. Asesinada por su homónimo de dos patas. Dolor, odio, muerte, rabia, como un volcán invaden mi alma. Estas cuatro palabras que simultáneamente se transforman y dan vida a esta vida que se apaga…

Abusada es una palabra fuerte, que lleva consigo el peso de la historia del hombre. Propongo una revolución, una revolución dentro de las palabras. Y matar, asesinar aquellas que dañan.

Ninguna mujer debe ser abusada, violada, maltratada, asesinada…

EN LA SOLEDAD DE MI CAMA

POPULAR

DE "LA MUJER DESNUDA"

Lourdes Batista

Mis horas con Safo

Mis horas con Safo,
horas de pájaro muerto
en el silencio del acero distante.
Horas multiplicadas
por ventanas vacías.
Puertas invisibles
me arrastran a la eternidad.
Malévolas,
me separan oscuramente
de tu boca.
Horas malditas que definen
con su ritmo la certeza
anti-verdad que Dionisio quiso suya
y sólo tú podrás crear.

Tengo miedo de las horas
que se quedan mirando
la verdad que no te alcanzará.

Somos ángeles caídos
en unas medias rotas de mujer.

Ángeles sin rostros,
sin nombres,
esclavos de un deseo.

Horas solas por las que
vivo agonizando
me acercan a tu boca:
pez transfigurado.

Eva

Una mujer deambula
por la Rue Vernet.
Va desnuda con las manos
repletas de sueños.
Lleva una manzana podrida
entre sus piernas.
Arrastra consigo el veneno
de unos besos malditos.

La mujer desnuda

"La poesía femenina y feminista de Lourdes Batista se nos da, de imagen a imagen, como un espectáculo de energía y de ensueño." —J.A.P.

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